Marcas y Propiedad Intelectual Laura Espitaleta Marcas y Propiedad Intelectual Laura Espitaleta

¿Puedo registrar mi marca yo mismo?

Sí, puedes registrar una marca por tu cuenta. Pero presentar una solicitud y construir una buena protección para tu negocio no son exactamente lo mismo.

Sí. En Colombia, Argentina y Brasil es posible gestionar directamente una solicitud de registro de marca. Aunque cada país tiene sus propias reglas y procedimientos, en este artículo nos concentraremos principalmente en el trámite en Colombia y, al final, veremos algunas diferencias relevantes en Argentina y Brasil.

Y, visto desde afuera, el trámite puede parecer bastante sencillo: identificar la marca, elegir los productos o servicios que quieres proteger, completar una solicitud, pagar la tasa correspondiente y presentarla ante la autoridad competente.

Entonces, ¿por qué alguien contrataría asesoría legal para hacerlo?

La respuesta no es porque el formulario sea imposible de llenar.

Es porque presentar una solicitud y construir una buena protección para una marca no son exactamente lo mismo.

Antes de presentar: ¿qué estás protegiendo realmente?

Uno de los primeros pasos al solicitar una marca es definir los productos o servicios que quieres identificar con ella.

Para eso existe la Clasificación de Niza, que organiza productos y servicios en diferentes clases y se utiliza internacionalmente para el registro de marcas.

Hasta ahí parece sencillo: buscas lo que hace tu negocio, encuentras una clase y continúas.

Pero pensemos en un ejemplo.

Imagina que tienes una marca de ropa. Hoy vendes prendas, pero tu proyecto contempla lanzar accesorios, bolsos o desarrollar otros productos bajo la misma marca.

¿Qué deberías proteger?

¿Necesitas una sola clase o varias? ¿Tiene sentido proteger desde ahora todo lo que imaginas hacer en el futuro? ¿La descripción que elegiste realmente corresponde a lo que comercializas?

La clasificación no es simplemente una casilla administrativa dentro del formulario. Ayuda a definir el alcance de la protección que estás solicitando.

Por eso, la pregunta no debería ser únicamente:

“¿Qué clase corresponde?”

sino:

“¿Qué necesita proteger este negocio?”

Que no encuentres una marca idéntica no significa necesariamente que esté disponible

Antes de presentar una solicitud conviene revisar los antecedentes marcarios.

Pero una búsqueda útil no consiste únicamente en escribir el nombre que quieres registrar y comprobar que no aparezca exactamente el mismo.

En Colombia, la búsqueda de antecedentes permite identificar marcas que ya están registradas o solicitadas y que pueden ser iguales o similares a la que quieres registrar. Aunque esta búsqueda no es obligatoria, puede ayudarte a identificar posibles obstáculos antes de presentar la solicitud.

Porque pueden existir marcas anteriores que, aun sin ser idénticas, presenten similitudes relevantes y estén relacionadas con productos o servicios que puedan generar un conflicto.

Por eso, más que preguntar:

“¿Ya existe esta marca?”

conviene preguntarse:

“¿Qué riesgos existen alrededor de esta marca antes de invertir en su registro?”

Detectarlos antes de presentar puede cambiar la decisión: ajustar el signo, replantear la estrategia, modificar el alcance de la solicitud o simplemente presentar con una idea mucho más clara del escenario.

Presentaste la solicitud. Ahora empieza el procedimiento.

Otro error frecuente es pensar que hacer clic en “presentar” significa que el registro ya está encaminado y solo queda esperar el certificado.

No necesariamente.

En Colombia, después de presentar la solicitud comienza un procedimiento que incluye distintas etapas. La solicitud puede ser publicada y terceros pueden presentar oposiciones; posteriormente, la SIC realiza el examen correspondiente y decide si concede o niega el registro.

Por eso es importante hacer seguimiento al expediente y saber qué está ocurriendo durante el trámite.

Una oposición, por ejemplo, no significa automáticamente que hayas perdido la posibilidad de registrar tu marca. Pero sí cambia el escenario y exige entender qué está cuestionando el tercero y cómo proceder.

Cuando todo transcurre sin inconvenientes, registrar una marca puede sentirse muy fácil.

El valor de entender el procedimiento se vuelve bastante más evidente cuando algo no sale como esperabas.

¿Cambia el trámite según el país?

Sí.

Los principios generales pueden parecer similares, pero Colombia, Argentina y Brasil tienen autoridades, plataformas, requisitos y procedimientos propios.

En Colombia, el registro se tramita ante la Superintendencia de Industria y Comercio —SIC—.

En Argentina, ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial —INPI—.

En Brasil, ante el Instituto Nacional da Propriedade Industrial —INPI—.

Por eso una estrategia marcaria regional no consiste simplemente en repetir la misma solicitud tres veces.

Hay que revisar cada territorio, los antecedentes relevantes, los productos o servicios que se quieren proteger y la situación particular del negocio en ese mercado.

Entonces, ¿necesitas asesoría legal para registrar tu marca?

No necesariamente.

Si entiendes el procedimiento aplicable, sabes cómo definir la protección que necesita tu negocio, has revisado adecuadamente los antecedentes y puedes hacer seguimiento al expediente, puedes decidir gestionar el registro directamente.

Contratar asesoría legal no convierte en imposible un trámite que puedes hacer por tu cuenta.

Lo que aporta es otra cosa:

criterio para estructurar la protección, identificar riesgos antes de presentar la solicitud y acompañar el procedimiento cuando aparece algo que exige una decisión.

Quizás la pregunta no sea:

“¿Puedo registrar mi marca yo mismo?”

Claro que puedes.

La pregunta es:

¿Quieres simplemente presentar una solicitud o quieres tomar una decisión de protección pensada para el negocio que estás construyendo?

¿ESTÁS PENSANDO EN REGISTRAR TU MARCA?

Antes de presentar la solicitud, podemos analizar sus antecedentes y los principales riesgos para que tomes la decisión con más información.

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